MEDICINA AYURVEDA

El Ayurveda es un antiquísimo arte de curación y prevención de enfermedades. En el idioma sánscrito, ayur significa vida y veda, conocimiento. Literalmente, Ayurveda es “la ciencia de la vida”. Los principios fundamentales del Ayurveda son la integración del cuerpo, la mente y el espíritu. Esta perspectiva postula, además, que existe una equivalencia y una relación profunda entre el universo (macrocosmos) y la persona (microcosmos). De esta manera, el Ayurveda interpreta que toda experiencia positiva o negativa a nivel corporal tiene su efecto sobre la mente y viceversa. El espíritu, entonces, es la fuente tanto de la vida como de la eterna salud.

El Ayurveda nació en la India hace más de cinco mil años y en la actualidad se practica en numerosos países de todo el mundo. Ha demostrado su utilidad no solo en la prevención, sino también en la cura de las enfermedades.

Actualmente, existe un gran interés en Occidente por el Ayurveda, debido a las posibilidades que brinda para un enfoque más completo de la salud en este nuevo milenio.

La medicina ayurvédica tiene su sustento filosófico en las siguientes teorías:

1.    La teoría de los cinco elementos: éter, aire, fuego, agua y tierra.

2.    La teoría de las cualidades: diez pares de características que ayudan a clasificar todo lo manifestado en el universo (calor y frío, húmedo y seco, etc...).

3.    La teoría de las tres gunas o cualidades: satvas (equilibrio), rajas, (actividad) y tamas (inercia).

4.    La teoría de la tridosha o los tres tipos corporales: vatapitta y kapha.

Vata, pitta kapha son energías, fuerzas básicas que interactúan y se encuentran presentes en el organismo de todos los seres humanos y todo lo que constituye el universo.

·       Vata (éter + aire) es la expresión de la fuerza del movimiento.

·       Pitta (fuego + agua) es la expresión de la transformación.

·       Kapha (agua + tierra) es la expresión de la estabilidad.

 

 

El Ayurveda, con la ayuda de distintas técnicas diagnósticas, proporciona las pautas que ayudan a identificar la naturaleza constitucional dóshica de cada persona y de esa forma, poder diseñar y ejecutar planes de equilibrios acordes a cada ser humano (alimentación, hábitos de vida, ejercicio, masajes y plantas medicinales) para mejorar su calidad de vida.